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Alucinaciones y delirios en Alzheimer: causas y qué hacer

Publicado originalmente en 2015. Revisado y actualizado por Alzheimer Universal en septiembre de 2026.

Las alucinaciones y los delirios en personas con demencia pueden resultar muy angustiosos tanto para quien los vive como para la familia o el cuidador. No son lo mismo: una alucinación es una percepción de algo que no está presente; un delirio es una creencia falsa que la persona considera real.

Ambos pueden aparecer en la enfermedad de Alzheimer y en otras demencias, pero no deben atribuirse automáticamente a la demencia. Un cambio brusco puede deberse a una infección, dolor, deshidratación, delirium, efectos de medicamentos u otros problemas médicos que necesitan valoración.

Qué es una alucinación

Una alucinación es una percepción que ocurre sin que exista el estímulo correspondiente. La persona puede ver, oír, oler, saborear o sentir algo que los demás no perciben.

  • Visual: ver personas, animales, figuras, luces u objetos que no están presentes.
  • Auditiva: escuchar voces, pasos, música o ruidos inexistentes.
  • Táctil: sentir que alguien toca el cuerpo o que algo se mueve sobre la piel.
  • Olfativa o gustativa: percibir olores o sabores sin una causa externa identificable.

No todas las alucinaciones producen sufrimiento. Algunas son neutras e incluso pueden resultar agradables. Lo importante es valorar si generan miedo, alteran la conducta o ponen en riesgo a la persona.

Qué es un delirio

Un delirio es una creencia falsa que se mantiene con convicción. En demencia son frecuentes las ideas de robo, abandono, infidelidad o perjuicio.

  • «Me han robado el dinero».
  • «Mi familia quiere echarme de casa».
  • «Mi pareja me engaña».
  • «Quieren hacerme daño».

Los problemas de memoria pueden contribuir. Si una persona no recuerda dónde dejó un objeto, puede llegar a la conclusión de que alguien se lo ha robado. Eso no significa que esté mintiendo: intenta explicar una situación con la información que su cerebro puede recuperar en ese momento.

Cuando el contenido gira en torno a una amenaza o perjuicio, consulta también nuestra guía sobre delirios de perjuicio en demencia.

Alucinación, delirio y delirium no son lo mismo

ConceptoQué significaEjemplo
AlucinaciónPercibir algo que no está presenteVer una persona en la habitación cuando no hay nadie
DelirioCreencia falsa mantenida como verdaderaCreer que alguien roba objetos personales
DeliriumEstado confusional agudo, de aparición rápida y generalmente causado por un problema médicoConfusión repentina durante una infección, deshidratación o reacción a un medicamento

Esta distinción es fundamental. Una persona con demencia tiene mayor riesgo de delirium. Si las alucinaciones, la desorientación o la agitación aparecen de forma brusca en horas o pocos días, se necesita una valoración sanitaria para buscar una causa aguda.

Por qué pueden aparecer alucinaciones o delirios

Las causas pueden ser múltiples y a menudo se combinan.

  • cambios cerebrales asociados a la demencia;
  • problemas de memoria e interpretación del entorno;
  • pérdida de visión o audición;
  • dolor;
  • infecciones;
  • deshidratación;
  • estreñimiento o retención urinaria;
  • falta de sueño;
  • cambios recientes de medicación o efectos adversos;
  • entornos desconocidos o con exceso de estímulos;
  • sombras, espejos, televisión o ruidos que se interpretan de forma errónea.

El National Institute on Aging recomienda informar al médico de las alucinaciones o delirios y revisar enfermedades y medicamentos, precisamente porque algunos síntomas pueden tener causas tratables.

¿Son más frecuentes en algún tipo de demencia?

Las alucinaciones pueden aparecer en Alzheimer, pero son especialmente características de la demencia con cuerpos de Lewy, donde las alucinaciones visuales recurrentes pueden formar parte del cuadro clínico.

Esta diferencia importa porque las personas con demencia con cuerpos de Lewy pueden presentar sensibilidad grave a determinados antipsicóticos. NICE recomienda extremar la precaución porque estos medicamentos pueden empeorar síntomas motores y, en algunos casos, provocar reacciones graves.

Qué hacer durante una alucinación

  • Mantén la calma. Tu reacción puede influir en el miedo de la persona.
  • No discutas para demostrar que lo que ve no existe. Para ella la experiencia se siente real.
  • Responde a la emoción. Frases como «estoy contigo» o «estás a salvo» suelen ser más útiles que confrontar.
  • Observa si existe peligro. Retira objetos con los que pudiera hacerse daño.
  • Revisa el entorno. Sombras, reflejos, televisión o mala iluminación pueden contribuir.
  • Prueba a cambiar el foco. Moverse a otra habitación, escuchar música o realizar una actividad conocida puede ayudar.
  • Respeta el contacto físico. Una mano o un abrazo pueden tranquilizar si la persona los acepta.

Si el problema aparece especialmente frente a un reflejo, tenemos una guía específica sobre Alzheimer y conversaciones con el espejo.

Qué hacer ante un delirio

El objetivo no es ganar una discusión. Repetir «eso no es verdad» puede aumentar la sensación de amenaza.

  • escucha sin confirmar una acusación falsa;
  • valida el miedo o la preocupación;
  • ayuda a buscar el objeto perdido si es posible;
  • utiliza rutinas y lugares previsibles para objetos importantes;
  • evita responder con enfado o sarcasmo;
  • anota cuándo ocurre para buscar desencadenantes.

Si la persona acusa repetidamente a familiares o cuidadores de robar, consulta qué hacer cuando una persona con Alzheimer acusa de robo.

Cuándo consultar al médico

Conviene pedir valoración profesional cuando las alucinaciones o delirios:

  • aparecen de forma nueva o repentina;
  • causan miedo intenso o sufrimiento;
  • impiden comer, beber, dormir o tomar medicación;
  • provocan agresividad o riesgo de lesiones;
  • coinciden con fiebre, dolor, infección, deshidratación o caída;
  • aparecen después de iniciar, suspender o cambiar un medicamento;
  • son frecuentes y están empeorando.

Un empeoramiento brusco nunca debe atribuirse automáticamente a «la evolución de la demencia».

Tratamiento: primero buscar la causa

NICE recomienda realizar una valoración estructurada antes de iniciar tratamiento para síntomas de angustia en una persona con demencia. Esto incluye buscar causas clínicas o ambientales como dolor, delirium, medicación, problemas sensoriales o una atención inadecuada para sus necesidades.

Las primeras medidas suelen ser psicosociales y ambientales: reducir estímulos, adaptar rutinas, tratar dolor, mejorar sueño, revisar visión y audición y ofrecer actividades personalizadas.

Antipsicóticos: no son la primera respuesta

Los antipsicóticos pueden tener un papel en situaciones seleccionadas, pero presentan riesgos importantes en personas con demencia. NICE recomienda considerarlos únicamente cuando existe riesgo de daño para la persona o para otras personas, o cuando la agitación, las alucinaciones o los delirios provocan angustia grave.

Cuando se utilizan, la recomendación es emplear la dosis efectiva más baja durante el menor tiempo posible y reevaluar periódicamente si siguen siendo necesarios.

En España, la ficha técnica de risperidona autoriza su uso a corto plazo —hasta seis semanas— para agresividad persistente en demencia tipo Alzheimer moderada o grave cuando no han funcionado medidas no farmacológicas y existe riesgo de daño. Esto no equivale a que esté indicada de forma general para cualquier alucinación o delirio.

No inicies, suspendas o modifiques un antipsicótico por cuenta propia.

¿Hay que tratar siempre una alucinación?

No necesariamente. Si la persona está tranquila, segura y la experiencia no le produce sufrimiento, puede ser más perjudicial confrontarla o medicarla sin necesidad.

La pregunta práctica es: ¿está sufriendo, corre peligro o existe una causa médica que debamos tratar?

Hablar solo tampoco significa siempre alucinar

Una persona con Alzheimer puede hablar en voz alta por muchos motivos: repetir conversaciones, organizar pensamientos, recordar a alguien o acompañarse. No todo soliloquio es una alucinación. Lo explicamos en por qué una persona con Alzheimer puede hablar sola.

La idea clave para quien cuida

No confrontar no significa dar la razón. Significa priorizar seguridad, emoción y bienestar mientras se intenta comprender la causa. Una alucinación o un delirio nuevo merece observar contexto, salud y medicación antes de concluir que «es solo la demencia».

Fuentes fiables

Contenido divulgativo para familias y cuidadores. Los cambios bruscos de percepción, conducta o estado mental requieren valoración profesional para descartar causas médicas tratables.

Este contenido se ofrece únicamente con fines informativos y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Ante cualquier duda, consulta con tu médico o especialista.


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9 comentarios en «Alucinaciones y delirios en Alzheimer: causas y qué hacer»

  1. como cuidador primario es necesario estar siempre aprendiendo más sobre esta enfermedad, entre mas se sepa, el paciente estará mejor cuidado, y el cuidador primario se desgastara menos. gracias por tan valiosos artículos

    Responder
  2. Mamá, después de 5 años de haber sido diagnosticada con demencia senil, de repente, se puso muy inquieta, activa hasta el grado de no poder dormir.

    Ese mismo día comenzó a acordarse de muchas muchas cosas, a caminar mucho y tratando de hacer rutinas que desde hace 5 años había abandonado.

    Después se cansó, la lleve a la playa y durmió unas dos horas y continuó hablando y respondiendo todas las preguntas que se le hacían, no eran alucinaciones, eran cosas que en verdad habían pasado.
    De esa forma también me enteré de cosas que nunca me había contado, pero que yo sabía que si fueron reales ya que otros parientes habían tocado el tema, pero ella me dió los detalles.

    Inmediatamente después se sintió muy débil de las piernas, pero durmió y se levantó caminando y casi ya sin dolor. Supongo que la repentina actividad inicial la fatigó y sus piernas lo resintieron, mas al descansar se recuperó y volvió a caminar y con muy buen humor… y me volvió a contar cosas que recordaba … ahorita se volvió a dormir muy serena, ya sin ansiedad, pero muy contenta de que había hablado conmigo como ya en años que no lo hacía.

    De cualquier forma esa mejoría repentina me ha inquietado, y me gustaría saber que está pasando.

    Lo que ha cambiado en su dieta alimenticia es que toma una bebida que un Doctor en el seguro le recetó. Es una bebida llamada «DIETA POLIMÉRICA GESBER» sabor freza, que es como 237ml. de leche en tetrapack… pero no es leche.Toma 1 al despertarse.

    Debido a que hubo escasez de CRESTOR (rosubastatine), durante una semana le cambié a ATORVASTATINE, también de 20 mg.
    Otra cosa que cambió fué que le subí la dosis de MEMANTINE, de 10 a 15 mg. antes de acostarse.

    Ya no toma otros medicamentos, solo una pastilla diaria de COMPLEJO B12 como siempre.

    Responder

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