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Dolor en Alzheimer (II): Cómo Identificarlo en el Enfermo

El dolor en Alzheimer puede pasar desapercibido cuando la persona ya no consigue explicar con claridad qué le duele. Un aumento repentino de agitación, gritos, llanto, muecas, problemas para dormir, cambios frecuentes de postura, rechazo de comida o menor movilidad pueden ser formas de expresar dolor o malestar.

Señales de dolor cuando una persona con Alzheimer no puede expresarlo

  • Expresión facial: muecas, tensión o gestos de sufrimiento.
  • Cambios de conducta: agitación nueva, irritabilidad, llanto, gemidos o gritos.
  • Movimiento: proteger una zona, evitar moverse o cambiar constantemente de postura.
  • Sueño y alimentación: dormir peor o dejar de comer puede indicar malestar, incluido dolor dental.
  • Respiración u otros signos físicos: una respiración trabajosa, inflamación, fiebre o cambios físicos requieren valoración.

Un cambio brusco de conducta no debería atribuirse automáticamente a la demencia. Si se sospecha dolor o enfermedad, conviene solicitar una evaluación sanitaria del dolor y de su posible causa, especialmente cuando la persona no puede describir lo que siente.

A continuación se conserva íntegramente el artículo original y sus referencias científicas.

Dolor en Alzheimer (II): Cómo identificarlo en el enfermo

En la condición de demencia, implica un deterioro gradual de aquellas habilidades comunicativas con las personas que les rodean. En etapas iniciales de la enfermedad, la capacidad del enfermo de Alzheimer para reconocer y reportar el dolor que está sintiendo puede estar intacta. Pero, en cambio, llegado a etapas posteriores (media y grave) esta capacidad disminuye. Esta difícil situación concluye en que el enfermo no puede comunicar su dolor y por tanto no encontrar un alivio adecuado.

¿Qué tipo de dolor?

La forma en que experimentamos el dolor físico responde a diferentes patrones. Puede sentirse una sensación incómoda, una punzada, punzante, ardor, presión.

El dolor puede ser:

  • Agudo comienza de repente y puede ser debido a una infección o una lesión.
  • Crónico es persistente en el tiempo y puede ser ocasionado por una condición médica subyacente a largo plazo, como por ejemplo la artritis.

La naturaleza del dolor puede estar presente todo el tiempo o ser intermitente. Las personas de edad avanzada por lo general, incluidos los enfermos de Alzheimer y otras demencias, son más proclives a sufrir de una variedad de condiciones médicas que causan dolor.

Cómo valorar el dolor

La forma en que la persona exterioriza o siente el dolor se manifiesta como vocalizaciones, expresiones faciales, movimientos corporales y comportamientos. Estos indicios podemos valorarlos con la observación. Los enfermos de Alzheimer y otras demencias pueden experimentar dolor físico por las mismas razones que los demás. Sin embargo, debido el deterioro progresivo de sus funciones mentales  pueden ser incapaces de comunicar al cuidador que están sufriendo dolor. La búsqueda de signos no verbales de dolor puede proporcionar una información muy valiosa a este respecto. La persona muestra signos de dolor inconscientemente tales como muecas faciales o intentar retirarse de la parte dolorosa del cuerpo que toque un determinado apoyo.

La señales de dolor

En etapas avanzadas muchos enfermos de Alzheimer perderán su capacidad para informar verbalmente a su cuidador de su condición de dolor. En cambio, como cuidador, puede atender a determinados signos no verbales útiles para evaluar el dolor en todas las etapas de la demencia.

Estos incluyen:

  • Muecas faciales
  • Gestos que indican angustia
  • Inmovilidad de alguna parte o extremidad en particular o renuncia a moverse
  • Rango limitado de movimiento o movimiento pausado o lento
  • Aumento del ritmo cardiaco, la presión arterial o sudoración
  • Inquietud
  • Llanto o angustia
  • Aumento o disminución de las vocalizaciones
  • Letargo o aumento del sueño
  • Interrupción o sueño no reparador
  • Disminución del apetito
  • Aumento de la confusión
  • Ira, agresividad, irritabilidad o agitación

Fuente:

Scherder E, Herr K, Pickering G, Gibson S, Benedetti F, Lautenbacher S. Pain in dementia. Pain. 2009 Oct;145(3):276-8. doi: 10.1016/j.pain.2009.04.007. Epub 2009 May 5

Alzheimer Australia (2011). Pain and dementia. Understand Alzheimer´s educate Australia.

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Este contenido se ofrece únicamente con fines informativos y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Ante cualquier duda, consulta con tu médico o especialista.


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