La escucha activa en demencia no consiste en “oír palabras”. Consiste en descubrir lo que hay detrás. Las personas con demencia tienen cosas que decir y, de hecho, las dicen. Sin embargo, sus frases pueden parecer fragmentadas, repetitivas o incluso inconexas. Por eso, cuando se trabaja con un enfoque centrado en la persona, uno de los objetivos es comprender el significado que subyace en lo que se expresa.

En ese proceso, suele quedar claro algo esencial: la persona no está “perdida”. Lo que ocurre es que se vuelve más difícil ver lo que necesita detrás de sus capacidades intelectuales remanentes.
Escucha activa en demencia: por qué escuchar cambia la forma de cuidar
Intentar comprender lo que una persona con demencia dice requiere tacto. La interpretación no debería imponerse. En su lugar, una actitud de paciencia, respeto y observación es la que suele ser necesaria. Si se escucha bien, pueden detectarse indicios que orientan hacia el mensaje real: una necesidad, un miedo, un recuerdo o una búsqueda de seguridad.
Además, debe recordarse que la comunicación con personas con demencia no se limita a las palabras. El tono, la postura, la mirada y los gestos suelen aportar información decisiva.
Un ejemplo real: cuando una frase sí tiene sentido
Una mujer mayor permanecía sentada, con demencia avanzada, retorciéndose las manos. Al intentar tranquilizarla repetía una y otra vez: “Hombre como yo”. La frase parecía no tener sentido. Sin embargo, cuando estaba presente la persona más cercana, se calmaba y le brillaban los ojos. No era su marido, ya que era viuda desde hacía más de 40 años. Era su hermano: “hombre como yo”.
Este tipo de situaciones suele recordarnos que, si se escucha con atención, un mensaje puede encontrarse incluso cuando las palabras parecen incompletas. Detrás de expresiones fragmentadas puede existir un vínculo emocional intacto que todavía busca ser reconocido.
Técnicas para escuchar a una persona con demencia sin imponer interpretaciones
Para comprender no hace falta inventar un lenguaje nuevo ni un método “mágico”. Con frecuencia, se obtienen mejores resultados cuando se aplican técnicas conocidas de orientación psicológica. Gracias a ellas, la persona puede decir más de sí misma y el significado puede ser interpretado con mayor precisión.
- Escuchar con atención y paciencia, sin interrumpir.
- Recordar y utilizar pequeños detalles significativos.
- Ponerse en su lugar y observar el contexto.
- Respetar los silencios como parte de la comunicación.
Caso práctico: Juan, el centro y el gato que ya no está
Imagina esta escena. Juan llega al centro donde vivirá a partir de ahora. Su mujer lo acompaña, llorosa, porque ya no puede hacerse cargo y se siente culpable. Juan está de pie frente a su hijo, visiblemente desconcertado. Dos cuidadoras intentan acompañarlo al interior del centro. Hay una sensación evidente de prisa: han llegado tarde y las comidas ya se están sirviendo.
Juan comienza a repetir: “¿Dónde voy? ¡No voy a ningún sitio sin mi gato! ¿Dónde está mi gato?”. Llama al gato por su nombre. Se agita y se enfada cuando su hijo intenta sujetarlo del brazo. El gato, sin embargo, murió hace años.
En situaciones como esta, no debería darse por hecho que “solo está confuso”. A menudo, lo que se expresa en forma de insistencia puede representar otra cosa: miedo, pérdida de control y necesidad de sentirse a salvo. Detrás de la repetición puede esconderse una búsqueda de seguridad emocional más que un simple error de memoria.
Escucha activa en demencia y ritmo: no se debe acelerar la comunicación
En la escucha activa en demencia, el ritmo importa. La comunicación no debería ser acelerada. Esto se consigue ajustando la velocidad de la propia voz y entendiendo que las pausas no son espacios vacíos. Son tiempo útil para que la persona pueda decir algo más.
Como norma práctica, cuando aparezca una pausa, puede contarse lentamente hasta cinco antes de romper el silencio. De ese modo, se ofrece margen para que la persona continúe.
Escucha focalizada: escuchar activamente para entender la repetición
Escuchar a una persona con demencia puede resultar difícil porque el contenido suele ser disperso, repetitivo o incomprensible. Por eso, la escucha debería ser focalizada. Es decir, la atención debe mantenerse en lo que se oye, pero también en lo que podría significar.
A veces, la importancia no está solo en las palabras, sino en cuántas veces se repiten y en el momento en que aparecen. En el caso de Juan, al escuchar “el gato”, se asumió inmediatamente confusión. Sin embargo, el significado podía ser otro: una búsqueda de seguridad que en el pasado era representada por su gato.
Signos no verbales en la demencia: el mensaje también se ve
La comprensión no depende únicamente de las palabras. Deben observarse también el tono de voz, la expresión facial, el contacto visual, el movimiento de manos y la postura corporal. A veces, las palabras dicen una cosa y el lenguaje no verbal revela otra. Si eso ocurre, el indicio no verbal debería ser reconocido y respondido.
Juan estaba confuso, agitado y no quería que lo tocaran. Sus signos no verbales transmitían inquietud. Sin embargo, la calma no llegó porque se le dijo que no fuera tonto y que su gato estaba muerto. Esa respuesta suele empeorar el malestar, porque el mensaje emocional no está siendo atendido.
Escucha activa en demencia: cómo mostrar interés sin decir demasiado
La escucha activa en demencia consiste en mostrar, de forma clara, que se está escuchando. Con ello, la persona percibe interés y puede animarse a continuar. Aunque el deterioro cognitivo avance, la intuición y la sensibilidad suelen permanecer. Por eso, el ambiente creado por el cuidador es determinante.
- Colocarse frente a la persona y mantener contacto visual.
- Adoptar una postura relajada y no amenazante.
- Usar un tono de voz suave que ayude a tranquilizar.
- Asentir, utilizar pequeños “ajás” y gestos de acompañamiento.
- Valorar un contacto físico ocasional, si es bien aceptado.
Escucha reflexiva en demencia: reflejar palabras y emociones
La escucha reflexiva busca comprender qué significa lo que se dice y cómo se siente la persona, sin interrogatorios y sin largos discursos. Una forma eficaz de lograrlo es reflejar lo escuchado. Al repetir o reformular, se ofrecen “puntos de apoyo” para que la persona siga expresándose.
Formas simples de reflejar durante la escucha activa
- Repetir una palabra clave.
- Repetir una frase corta que la persona haya usado.
- Repetir ampliando la idea principal, con suavidad.
- Reflejar el sentimiento que parece estar presente.
- Reflejar lo que la persona está haciendo.
En el caso de Juan, en lugar de negar lo del gato, podría haberse reflejado así:
- “¿Estás molesto, Juan?”
- “¿Te preocupa estar aquí?”
- “Parece que el gato es importante para ti.”
- “¿Te hacía sentir seguro?”
Preguntas en la demencia: pocas, claras y preferiblemente cerradas
Las preguntas no deberían usarse como un bombardeo. En muchos casos, el lenguaje no verbal y la escucha reflexiva permiten avanzar sin necesidad de preguntar demasiado. Si se pregunta, es preferible evitar preguntas abiertas, ya que pueden resultar complejas. En su lugar, suelen funcionar mejor las preguntas cerradas, que pueden contestarse con un “sí”, un “no” o una frase breve.
- “¿Juan, estás preocupado?”
- “¿Te sientes inseguro ahora?”
- “¿Te enfada que tengamos prisa?”
Pautas generales para mejorar la comunicación con personas con demencia
- Reducir el ruido de fondo y las distracciones.
- Llamar la atención con suavidad al inicio.
- Evitar palabras ambiguas.
- Usar frases cortas.
- Repetir la idea con otras palabras si no se comprende.
Conclusión: cuando se escucha mejor, se cuida mejor
Cuando estas destrezas se aplican, la comunicación suele volverse más humana y más útil. Además, empiezan a darse pasos para comprender el significado y los sentimientos de personas que durante mucho tiempo han sido vistas como incomprendidas o, peor aún, ignoradas.
Texto inspirado en las ideas de Professor Graham Stokes, Director of Dementia Care (Bupa Care Services UK) y profesor visitante honorario de atención centrada en la persona (University of Bradford).
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