Tiempo estimado de lectura: 3 minutos
Hoy ya no estamos frente a frente
…y aún así.
Hola Mamá, hoy es tu santo y mi cumpleaños. Hoy, tú y yo, ya no estamos frente a frente. El Alzheimer robó poco a poco tu vida.
A día de hoy, ya no tengo esa duda que rondaba en mi corazón, acerca de lo que vendría después de tu partida. Sabía que me quedaba «huerfanísimo». Sin embargo, hoy vuelvo a entender lo que tú y el Alzheimer me habéis enseñado a través de esos duros años y todo lo que es posible lograr por medio de la fe en nosotros mismos, de avanzar a pesar del temor a lo desconocido, de seguir y perseguir sueños y esperanzas.
Hoy no quiero mirar mucho atrás, tan sólo para recordar todos esos buenos momentos, ni tampoco hacia adelante. Hoy es lo que hoy quiero vivir. Y es, este momento.



