Cartas del Alzheimer (#CartasDelAlzheimer) es una categoría de Alzheimer Universal que recoge cartas, testimonios y reflexiones de cuidadores, familiares y personas afectadas por el Alzheimer. Aquí encontrarás escritos llenos de emoción, recuerdos y vivencias que muestran la realidad de la enfermedad desde una perspectiva humana y cercana. Estas cartas buscan sensibilizar, compartir experiencias y brindar apoyo a quienes atraviesan este difícil camino.
Ese día te miré y me di cuenta, con un nudo en el pecho, de que ya no eras tú. Dijiste cosas preciosas sobre mi hijo, palabras dulces, llenas de ternura y orgullo. Y, por un momento, sonreí. Pero luego me di cuenta… esas palabras, las que solo habías dicho alguna vez sobre tu nieto favorito, el otro nieto, ahora eran para mi hijo. Y tú no lo sabías.
Otro Poema sobre la Memoria Un Recuerdo (Y Mucho Antes del Alzheimer) Un recuerdo… un recuerdo, un recuerdo… pudo ser. Un recuerdo que no fue, en su pico lo llevaron las viajeras golondrinas hacia el fondo de mi alma yo también lo transporté… Y lo convertí en cenizas que los vientos de la vida… difuminaron …
Cuantas cosas aprendí a tu lado, aún cuando permaneciste años en el mayor y más doloroso de los silencios que jamás he escuchado! Pero cuando esos silencios te partían el Alma, con un sólo movimiento de ojos desde tu cuerpo inmovil, lo volvía a reconstruir, y así, día tras día.
Estimada Pilar que estás ya en los cielos, No encuentro las palabras adecuadas para despedirme de ti… Como madre, estoy convencido de que, en estos momentos, desearías que la gente pensara menos en ti y más en ese gran hijo que dejas (tan solo físicamente). Querrías ver que ahora es él quien debe ser cuidado y en quien nos hemos de centrar.
Hola Mamá, hoy es tu santo y mi cumpleaños. Hoy, tú y yo, ya no estamos frente a frente. El Alzheimer robó poco a poco tu vida.
A día de hoy, ya no tengo esa duda que rondaba en mi corazón, acerca de lo que vendría después de tu partida. Sabía que me quedaba «huerfanísimo». Sin embargo, hoy vuelvo a entender lo que tú y el Alzheimer me habéis enseñado a través de esos duros años y todo lo que es posible lograr por medio de la fe en nosotros mismos, de avanzar a pesar del temor a lo desconocido, de seguir y perseguir sueños y esperanzas.
Hoy no quiero mirar mucho atrás, tan sólo para recordar todos esos buenos momentos, ni tampoco hacia adelante. Hoy es lo que hoy quiero vivir. Y es, este momento.
Esperando recuerdos Cantos del mañana retazos de sueños esperando recuerdos en las albas del día, reviviendo los sueños de la noche pasada, me confieso a mí misma que todo no es nada… Sólo la memoria en trozos, del alma de mi entraña… y mi entraña desvanece, cuando el sol ya nos rige en su reloj …
Yo estoy bien A veces olvidar es fácil… demasiado. A veces recordar es complejo… demasiado. Olvidar o recordar dependerá siempre de lo que hiciste en vida por otros o no y por ti mismo también. Del impacto de tus acciones sobre otros. De esas decisiones que compusieron, todas juntas, la melodía de tu vida. De …
Fuiste un regalo “desde que te conocí” y lo seguiste siendo hasta el último día que tuve el honor de cuidar de ti, aunque la realidad es que eras TÚ la que todos estos años cuidaste de mi. De eso saben mucho los que te conocieron a través de mi. Y en las condiciones que fuesen lo seguiría haciendo toda una vida.. y aprendiendo…tanto, tanto y tanto te quedaba por hacer y decir.
Hoy, tú y yo seguimos adelante mientras que el Alzheimer roba poco a poco tu vida. Y a veces la mía. Por momentos me confronto con esa duda que ronda mi corazón de lo que vendrá… Sin embargo, tú me has enseñado a través de estos años, todo lo que es posible lograr por medio …
Hoy, como hago cada día, voy a susurrarte al oído lo mucho que ¡Te Quiero!
Felicidades por ser mi alegría, por cumplir un año más, por ser el motivo de mi lucha, mi luz en la oscuridad y la razón de mi existir.
Quisiera estar dentro de ti y asegurarme que, ni por un solo instante, ha cruzado por tu corazón la sensación de que has sido una carga para mí.
A lo largo de mi vida, solía mirarte en silencio y observaba ese ser maravilloso que eres: fuerte, repleta de amor, que cuidaba de sus hijos y a papá amándonos incondicionalmente como sólo una madre es capaz de hacer.