Tiempo estimado de lectura: 4 minutos

La segunda fase del Alzheimer suele ser una etapa especialmente exigente para la familia y para el cuidador. En esta fase los problemas de memoria se hacen más evidentes y aparecen dificultades para realizar actividades cotidianas.
Además, la persona puede mostrar mayor desorientación, cambios de conducta o dificultades para comunicarse. Por este motivo es importante adaptar el entorno y la forma de relacionarse con el paciente.
Si ya has aplicado las recomendaciones para la primera fase, ahora toca ajustar los cuidados a la fase moderada del Alzheimer.
Evita cambios innecesarios en su entorno
En la segunda fase del Alzheimer las situaciones nuevas pueden resultar difíciles de comprender. Por eso es recomendable evitar cambios bruscos en la rutina o en el entorno.
En lugar de introducir estímulos nuevos, suele ser más útil reforzar recuerdos conocidos. Por ejemplo, hablar de familiares, mirar fotografías antiguas o escuchar música que le resulte familiar.
Estos pequeños estímulos ayudan a mantener la conexión emocional con su historia personal.
La deambulación y el movimiento constante
Es frecuente que la persona camine continuamente por la casa o repita acciones como abrir y cerrar armarios. Este comportamiento, conocido como deambulación, puede resultar agotador para el cuidador.
Sin embargo, en muchos casos no es un comportamiento intencionado. Forma parte de la enfermedad. Por eso es importante mantener la calma y, si es posible, compartir las tareas de cuidado con otras personas.
Cómo comunicarte con una persona con Alzheimer
A medida que avanza la enfermedad, la comunicación puede resultar más difícil. La persona puede hablar menos o mostrar apatía.
Por eso conviene hablar con frases cortas y sencillas. Además, utiliza un tono suave y acompaña tus palabras con gestos o expresiones faciales claras.
La comunicación no verbal cobra cada vez más importancia. Muchas veces el paciente entiende mejor el gesto que la palabra.
Paseos y seguridad fuera de casa
Los paseos diarios siguen siendo recomendables en la segunda fase del Alzheimer. Sin embargo, es importante realizarlos siempre acompañados.
En esta etapa la percepción del espacio puede alterarse. Por ejemplo, la persona puede no distinguir bien escalones o desniveles.
Por eso conviene revisar el entorno del domicilio: alfombras, cables en el suelo o zonas con poca iluminación pueden aumentar el riesgo de caídas.
Según el National Institute on Aging, adaptar el entorno doméstico reduce el riesgo de accidentes y facilita el cuidado de personas con demencia.
Ayuda en las actividades de la vida diaria
En esta etapa pueden aparecer errores en las actividades de la vida diaria. Por ejemplo, utilizar mal los cubiertos o vestirse de forma desordenada.
Cuando esto ocurra, corrige con calma y sin reproches. Lo importante es evitar situaciones que generen frustración o ansiedad.
Además, intenta que la persona siga realizando por sí misma todo lo que todavía pueda hacer: peinarse, vestirse o afeitarse. Después puedes supervisar el resultado.
Alimentación en la fase moderada del Alzheimer
La alimentación puede volverse más complicada durante la fase moderada del Alzheimer. En algunos momentos puede aparecer apetito excesivo y en otros falta de apetito.
Además, en etapas más avanzadas de esta fase pueden aparecer dificultades para tragar. En ese caso puede ser necesario utilizar alimentos blandos como purés o cremas.
También pueden utilizarse productos específicos como espesantes alimentarios para facilitar la deglución.
Lo importante es mantener una alimentación equilibrada y evitar el riesgo de deshidratación.
Conductas difíciles y distracción
En ocasiones pueden aparecer conductas inapropiadas o comportamientos repetitivos.
En lugar de discutir, suele funcionar mejor la técnica de la distracción. Cambiar de actividad o de habitación puede ayudar a reducir la tensión.
Una estrategia útil consiste en tener una caja con objetos para manipular: pañuelos, ovillos de lana o pinzas de ropa.
También puede resultar útil la estimulación sensorial, que ayuda a mantener la atención y reduce la agitación.
Centro de día y apoyo al cuidador
En la segunda fase del Alzheimer puede ser el momento de valorar la asistencia a un centro de día psicogeriátrico.
Estos centros ofrecen estimulación cognitiva, actividad física y atención profesional. Además, permiten al cuidador disponer de tiempo para descansar.
Recuerda que cuidar también implica cuidarte.
Preguntas frecuentes sobre la segunda fase del Alzheimer
¿Qué ocurre en la segunda fase del Alzheimer?
En la segunda fase del Alzheimer aparecen problemas más evidentes de memoria, desorientación y dificultades para realizar tareas cotidianas.
¿Cuánto dura la fase moderada del Alzheimer?
La duración de esta fase varía según cada persona, pero puede prolongarse durante varios años.
¿Qué cuidados necesita un enfermo en esta etapa?
Los cuidados se centran en mantener la seguridad, adaptar el entorno, estimular la memoria y ofrecer apoyo emocional constante.
Otras fases del Alzheimer
Descubre más desde Alzheimer Universal
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
hola mi madre tiene la patologia de demencia senil, esta en la etapa 2 pasando a la 3.en el ultimo tiempo ella al acostarse durante duerme o cuando despierta se coloca a cantar. o se despierta a cantar
siendo que ella en su vida normal jamas lo habia hecho.
que podra ser?
se agradece su atencion