La higiene del paciente encamado es uno de los cuidados más importantes en personas mayores con movilidad reducida. Un aseo adecuado no solo mantiene la piel limpia, sino que también ayuda a prevenir infecciones, reduce el riesgo de úlceras por presión y mejora el bienestar físico y emocional.
Además, el cuidado higiénico diario permite observar el estado de la piel, detectar cambios tempranos y reforzar la sensación de dignidad, seguridad y acompañamiento de la persona cuidada.