La relación entre tamaño cerebral e inteligencia ha fascinado a científicos y al público desde hace más de un siglo. Es una asociación intuitiva —«más grande» parece sugerir «más capacidad»—, pero la historia de la neurociencia muestra por qué una comparación tan directa puede conducir a conclusiones demasiado simples.
Esta tercera entrega pertenece a la serie que Pilar Quijada publicó en ABC en 2014. Alzheimer Universal la mantiene como parte de la colección original y separa claramente cualquier elemento editorial de la obra de su autora. El artículo que comienza a continuación se reproduce íntegramente, sin alterar sus afirmaciones, ejemplos ni atribuciones.

Nuestro cerebro ha ido creciendo a lo largo de la evolución, triplicando su volumen desde el Plioceno. De los 550 cm cúbicos de los australopitecus hemos pasado a los 1.345 que como media tenemos en la actualidad.
No han faltado especulaciones a cerca de si el tamaño importa en nuestra especie cuando se trata de inteligencia. ¿A cerebros más grandes, mayor inteligencia?

