Cuando falla la memoria
La calidad de vida debe procurar el mantenimiento de nuestras capacidades físicas y mentales. Éstas se van deteriorando con el paso de los años y dan lugar a interferencias en nuestra vida cotidiana, como la pérdida de memoria y la comparación entre lo que éramos capaces de hacer o recordar antes y ahora.
La pérdida de memoria, la dificultad para realizar actividades habituales y los cambios en el comportamiento de las personas son indicadores de que algo comienza a fallar en nuestros cerebros. Las capacidades cognitivas (las funciones que realiza nuestro cerebro, entre las que se encuentran la memoria, el lenguaje, la atención, la orientación…) son imprescindibles para desenvolvernos en la vida cotidiana y son fácilmente entrenables mediante ejercicios orales y escritos.

