
La memoria episódica es la capacidad que nos permite recordar experiencias personales situadas en un contexto: qué ocurrió, dónde, cuándo y, a menudo, cómo lo vivimos. Recordar una comida familiar del verano pasado, una conversación concreta o dónde aparcamos esta mañana son ejemplos de memoria episódica.
No funciona como un archivo guardado en una única zona del cerebro. Los recuerdos episódicos dependen de redes distribuidas en las que participan especialmente el hipocampo, la corteza entorrinal, otras regiones del lóbulo temporal medial y áreas corticales implicadas en atención, organización y recuperación de la información.