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La llegada de lecanemab y donanemab en España abre una etapa distinta en el tratamiento del Alzheimer. No son una cura, no sirven para todas las personas y exigen una selección clínica estricta. La cuestión ahora ya no es si están autorizados en Europa, sino qué ocurre con su acceso tras las decisiones españolas de financiación.
Información revisada y actualizada el 4 de septiembre de 2026. El estado de financiación puede cambiar en el futuro; por eso esta entrada indica siempre la fecha de revisión.
Lecanemab y donanemab en España: qué ha ocurrido
La historia tiene varias fechas y conviene separarlas. Leqembi, cuyo principio activo es lecanemab, recibió autorización de comercialización válida en toda la Unión Europea el 15 de abril de 2025. Kisunla, cuyo principio activo es donanemab, la recibió el 24 de septiembre de 2025.
Después llegó el proceso español de precio y financiación. La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) propuso el 25 de febrero de 2026 no incluir Leqembi en la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud. Para lecanemab, el acuerdo publicado por el Ministerio citó el criterio de racionalización del gasto público y el impacto presupuestario.
Un mes más tarde, en la sesión del 25 de marzo de 2026, la CIPM propuso no incluir Kisunla. En este caso, el documento añadió entre los criterios el valor terapéutico y social, el beneficio clínico incremental teniendo en cuenta su relación coste-efectividad, además de la racionalización del gasto y el impacto presupuestario.
La Sociedad Española de Neurología informó posteriormente de una decisión adoptada el 15 de julio de 2026 y expresó su preocupación por la no financiación de ambos tratamientos. A fecha de esta actualización, el buscador BIFIMED del Ministerio de Sanidad ya muestra, en el Nomenclátor de septiembre de 2026, tanto lecanemab como donanemab como «No financiado por resolución», con fecha de no financiación/exclusión de 1 de septiembre de 2026.
Por tanto, ya no estamos ante una mera propuesta pendiente: el estado oficial consultable en septiembre es de no financiación por el SNS.
Nuevos tratamientos del Alzheimer en España: qué son lecanemab y donanemab
Ambos son anticuerpos monoclonales dirigidos contra formas de beta-amiloide. Su objetivo es reducir depósitos de amiloide en el cerebro. No reconstruyen neuronas perdidas, no revierten una demencia establecida y no han demostrado detener la enfermedad.
Además, la autorización europea no abarca a cualquier persona con Alzheimer. Tanto Leqembi como Kisunla están indicados para adultos con deterioro cognitivo leve o demencia leve debidos a Alzheimer, con patología amiloide confirmada y que sean no portadores de APOE ε4 o heterocigotos. Los homocigotos APOE ε4 quedan fuera de la indicación europea por el mayor riesgo de anomalías de imagen relacionadas con amiloide, conocidas como ARIA. Puedes consultar también nuestra guía sobre deterioro cognitivo leve.
Esto significa que una parte importante de las personas que viven con Alzheimer no sería candidata aunque el tratamiento estuviera financiado.
Lecanemab y donanemab en España: qué beneficio han demostrado
El modo correcto de explicarlo es hablar de ralentización, no de mejoría ni de cura.
En el estudio principal de lecanemab, la EMA evaluó el subgrupo que encaja con la indicación europea. Tras 18 meses, la puntuación CDR-SB aumentó 1,22 puntos con lecanemab y 1,76 con placebo. Como una puntuación mayor refleja más deterioro, el grupo tratado empeoró menos, pero siguió empeorando.
En el estudio principal de donanemab participaron 1.736 personas con Alzheimer temprano. A las 76 semanas, la puntuación iADRS empeoró una media de 11 puntos con donanemab y 13 con placebo. De nuevo, el resultado indica una ralentización del deterioro, no una recuperación de las capacidades perdidas.
La propia AEMPS resume el escenario con cautela: considera lecanemab y donanemab opciones con un beneficio e incertidumbre comparables y señala que no han demostrado detener la enfermedad ni revertir sus síntomas, aunque sí una reducción modesta de la progresión. Al valorar lecanemab y donanemab en España, este equilibrio entre beneficio, riesgo y recursos asistenciales resulta esencial.
Tratamientos antiamiloide para el Alzheimer: por qué exigen seguimiento
Lecanemab se administra mediante perfusión intravenosa cada dos semanas. Donanemab se administra cada cuatro semanas y, según la autorización europea, su tratamiento no debe superar los 18 meses.
Antes y durante el tratamiento son necesarias resonancias magnéticas para vigilar ARIA. Estas alteraciones pueden consistir en edema cerebral (ARIA-E) o pequeñas hemorragias y depósitos de hemosiderina (ARIA-H). Muchas veces no producen síntomas, pero en algunos casos pueden ser graves.
La EMA también establece contraindicaciones relacionadas con determinados sangrados cerebrales previos, anticoagulación y otros factores de riesgo. En consecuencia, no basta con tener un diagnóstico de Alzheimer: hacen falta biomarcadores, genotipo APOE, resonancias, capacidad para acudir a perfusiones y un equipo con experiencia en detectar y manejar estas complicaciones. Sobre el papel de la imagen cerebral puedes ampliar información en nuestro artículo sobre resonancia y Alzheimer precoz.
La decisión del Ministerio: qué argumentos constan oficialmente
Es importante distinguir entre crítica y atribuir motivos que no aparecen en los documentos.
Para lecanemab, el acuerdo de la CIPM publicado por Sanidad fundamentó la propuesta de no inclusión en la racionalización del gasto público destinado a la prestación farmacéutica y el impacto presupuestario en el SNS.
Para donanemab, el acuerdo incorporó además el valor terapéutico y social y el beneficio clínico incremental teniendo en cuenta su relación coste-efectividad.
Eso es lo que consta documentalmente. Se puede discutir si esos criterios están bien ponderados, si el precio solicitado justificaba la decisión o si habría sido posible una financiación restringida mediante centros de referencia y criterios muy selectivos. Pero no sería riguroso afirmar que España ha rechazado los medicamentos porque «no funcionan»: la EMA los ha autorizado para una población concreta tras considerar favorable su balance beneficio-riesgo.
Tampoco sería riguroso presentarlos como una revolución capaz de frenar el Alzheimer. El beneficio medio observado es modesto y existe incertidumbre sobre su relevancia a largo plazo, además de una carga asistencial y de seguridad considerable.
Por qué la decisión genera malestar en Neurología
La Sociedad Española de Neurología ha criticado la no financiación porque considera que restringe el acceso a tratamientos autorizados en la UE y deja su utilización vinculada al ámbito privado. Para una enfermedad con enorme carga familiar y social, la desigualdad potencial de acceso es una cuestión difícil de ignorar.
Aquí aparece el punto más incómodo del debate: dos personas con características clínicas similares pueden tener teóricamente la misma indicación europea, pero la capacidad económica puede convertirse en un factor relevante si el acceso público no existe.
Ese problema merece discutirse sin convertirlo en una batalla partidista. El debate sobre lecanemab y donanemab en España corresponde al sistema público de financiación de medicamentos y debe analizarse por sus consecuencias sanitarias, económicas y de equidad.
Leqembi y Kisunla en España: ¿pueden recibirlos los pacientes?
No exactamente. «No financiado por el SNS» no significa «medicamento prohibido» ni anula su autorización europea.
La SEN señaló que la decisión limita su acceso a la prescripción en el ámbito privado. Sin embargo, estos fármacos son de uso hospitalario y requieren un circuito asistencial complejo. La disponibilidad real depende de la comercialización, de los centros capaces de cumplir las condiciones de seguridad y de que la persona reúna los criterios clínicos y regulatorios.
Por eso no conviene prometer que cualquiera podrá pagarlo y recibirlo. Incluso fuera de la financiación pública sigue siendo un tratamiento para un grupo muy seleccionado.
Qué puede pasar con los nuevos tratamientos del Alzheimer en España
Las decisiones de financiación de medicamentos pueden revisarse. Los precios, nueva evidencia de eficacia y seguridad, datos de práctica clínica, acuerdos de riesgo compartido o nuevas propuestas de los laboratorios pueden modificar el escenario en el futuro.
Pero a 4 de septiembre de 2026 el dato que una familia necesita conocer es sencillo: la situación de lecanemab y donanemab en España figura en el Nomenclátor del Ministerio de Sanidad como «no financiado por resolución» desde el 1 de septiembre.
Si la situación cambia, este artículo deberá actualizarse. En un tema que evoluciona tan rápido, una noticia de hace unos meses puede quedar desfasada.
Lo que no debemos perder de vista
La discusión sobre estos fármacos no puede reducirse a estar «a favor» o «en contra». Hay razones legítimas para exigir prudencia: beneficio modesto, riesgos de ARIA, necesidad de resonancias, selección genética, costes y recursos hospitalarios. También hay razones legítimas para cuestionar que el sistema público no ofrezca ninguna vía de acceso financiada a pacientes que sí cumplen la indicación europea.
Alzheimer Universal no presenta lecanemab ni donanemab como una cura. Tampoco considera razonable minimizar su importancia por el hecho de que el efecto sea limitado. En una enfermedad progresiva sin tratamiento curativo, ralentizar el deterioro durante un periodo puede tener valor para algunas personas y familias; determinar cuánto valor y a qué coste es precisamente el debate que deben sostener autoridades, especialistas, pacientes y sociedad.
La exigencia debería ser la misma para todos: transparencia en los criterios, datos públicos, lenguaje sin falsas esperanzas y decisiones revisables cuando aparezca nueva evidencia.
Fuentes oficiales y científicas
- Ministerio de Sanidad: BIFIMED, situación de financiación de medicamentos.
- Ministerio de Sanidad: acuerdos de la CIPM, sesión 267, 25 de febrero de 2026.
- Ministerio de Sanidad: acuerdos de la CIPM, sesión 268, 25 de marzo de 2026.
- Agencia Europea de Medicamentos: Leqembi (lecanemab).
- Agencia Europea de Medicamentos: Kisunla (donanemab).
- AEMPS: Informe de Posicionamiento Terapéutico de donanemab, 8 de mayo de 2026.
- Sociedad Española de Neurología: comunicado sobre la no financiación, 17 de julio de 2026.
Aviso sanitario: este artículo es informativo. La indicación de lecanemab o donanemab requiere diagnóstico especializado, confirmación de patología amiloide, estudio de APOE, resonancia y valoración individual de riesgos y contraindicaciones.
Texto: Almudena del Avellanal / Alzheimer Universal.
Este contenido se ofrece únicamente con fines informativos y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Ante cualquier duda, consulta con tu médico o especialista.
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