Tiempo estimado de lectura: 6 minutos

Las consecuencias de la disfagia en el Alzheimer pueden afectar a la alimentación, la hidratación y la seguridad de la persona. La disfagia es la dificultad para tragar alimentos, líquidos o incluso saliva y puede hacerse más frecuente conforme progresa la enfermedad.
Para las personas cuidadoras es importante reconocer los problemas de deglución en el Alzheimer cuanto antes. Tos durante las comidas, atragantamientos, pérdida de peso, cambios en la voz o infecciones respiratorias repetidas son señales que no conviene ignorar.