Tiempo estimado de lectura: 10 minutos

La mejor posición para dar de comer a una persona encamada es sentada o lo más incorporada posible, preferiblemente con el tronco elevado entre 75 y 90 grados. Esta postura ayuda a que la comida avance con más seguridad hacia el esófago y reduce el riesgo de que alimentos, líquidos o saliva entren en las vías respiratorias.







Cuidar de una persona con alzhéimer implica enfrentarse a retos cotidianos, y la hora de la comida no es una excepción. A menudo, las familias se preguntan: “¿Por qué no quiere comer?”. Comprender las causas y adaptar el entorno puede marcar la diferencia. A continuación, un listado de las razones más comunes por las que un enfermo de alzhéimer podría rechazar los alimentos