Cuidar Bien es una categoría en Alzheimer Universal dedicada a ofrecer recursos, consejos y estrategias para el cuidado de personas con Alzheimer. Aquí encontrarás información sobre cómo brindar apoyo emocional, físico y mental a quienes padecen la enfermedad, así como a sus cuidadores.
Desde pautas para mejorar la calidad de vida hasta técnicas para manejar los desafíos diarios del cuidado, «Cuidar Bien» es un espacio pensado para ofrecer orientación, esperanza y herramientas prácticas para enfrentar cada etapa del Alzheimer con amor y dedicación.
A continuación los artículos relacionados con el bien cuidar:
Cuando un familiar con Alzheimer habla con el espejo, puede parecer que mantiene una conversación con alguien, saluda a su reflejo o intenta expulsar de la habitación a un supuesto desconocido. Para la familia resulta desconcertante, pero no siempre se trata de una alucinación ni es necesario corregirlo de inmediato.
¿Puede una simple siesta ayudar a recordar mejor las cosas? La relación entre siesta y memoria lleva años despertando el interés de investigadores y especialistas del sueño. Aunque dormir unos minutos después de comer se ha asociado durante mucho tiempo a una costumbre cultural, hoy sabemos que el descanso breve puede influir en procesos cerebrales relacionados con la atención, el aprendizaje y la consolidación de recuerdos.
El maltrato a personas mayores es una realidad que, en demasiadas ocasiones, permanece oculta. Sin embargo, se trata de un problema social y sanitario de gran magnitud que afecta a millones de personas en todo el mundo.
Los juegos para personas con Alzheimer ayudan a mantener activas la memoria, la atención y las emociones, además de fortalecer el vínculo entre cuidador y paciente.
Los juegos para personas con Alzheimer no son solo una forma de entretenimiento. También ayudan a estimular la mente, mantener habilidades cognitivas y mejorar el bienestar emocional. Las actividades adecuadas pueden generar momentos de conexión entre la persona enferma y su familia.
Cuando una persona con Alzheimer grita por la noche, el grito puede ser una forma de expresar miedo, desorientación, dolor, necesidad de ir al baño, estreñimiento, dificultad para dormir o malestar que ya no consigue explicar con palabras. El síndrome vespertino puede intervenir en algunos casos, pero no todos los gritos nocturnos son sundowning.
Cuando un enfermo de Alzheimer no quiere ducharse, muchos cuidadores se sienten confundidos o frustrados. La higiene diaria, que antes era una rutina normal, puede convertirse en uno de los momentos más difíciles del día.
Ser cuidador de alguien con Alzheimer es un acto de amor, compromiso y resistencia emocional. Sin embargo, llega un momento silencioso y difícil: el día en que el Cuidador de Alzheimer necesita ayuda y no sabe cómo pedirla. Reconocer este punto no es rendirse, es cuidar con responsabilidad tanto de la persona enferma como de uno mismo.
El estreñimiento en personas mayores es uno de los problemas digestivos más frecuentes en la vejez. Aunque a menudo se percibe como un trastorno leve, su impacto en la calidad de vida puede ser considerable. De hecho, cuando no se aborda adecuadamente, puede generar malestar persistente, dolor abdominal y complicaciones evitables. Por ello, identificar sus causas y aplicar un tratamiento adecuado y personalizado resulta fundamental.
Con el envejecimiento, la motilidad intestinal tiende a disminuir de forma natural. Además, pueden intervenir otros factores como la deshidratación, la falta de movilidad, determinados medicamentos o la presencia de enfermedades crónicas. En consecuencia, el tránsito intestinal se vuelve más lento, lo que favorece la aparición de dificultad para evacuar.
El test del reloj, también conocido como prueba del dibujo del reloj o Clock Drawing Test (CDT), es una prueba breve de cribado que permite observar varias capacidades cognitivas mediante una tarea aparentemente sencilla: dibujar un reloj, colocar correctamente sus números y situar las manecillas en una hora determinada.
Se utiliza como apoyo en la valoración cognitiva, especialmente cuando existen problemas de memoria, orientación, planificación u otros cambios que pueden hacer sospechar un deterioro cognitivo. Sin embargo, un resultado alterado no diagnostica Alzheimer ni ninguna otra demencia.
Índice de Barthel: guía práctica para valorar la autonomía en las actividades básicas de la vida diaria.
El Índice de Barthel es una escala de valoración funcional utilizada para medir el grado de independencia de una persona en 10 actividades básicas de la vida diaria (ABVD), como comer, asearse, vestirse, utilizar el baño, desplazarse o subir escaleras.
Su puntuación ayuda a describir cuánto apoyo necesita una persona para realizar estas tareas y permite seguir cambios en su autonomía a lo largo del tiempo. Se utiliza especialmente en geriatría, rehabilitación, neurología y otros ámbitos asistenciales.
El Índice de Barthel no diagnostica Alzheimer ni otras demencias: mide capacidad funcional. En esta guía puedes consultar qué evalúa, cómo se puntúa, cómo interpretar el resultado y acceder a una versión oficial en PDF.
Escala de Valoración Sociofamiliar de Gijón: instrumento para detectar riesgo o problemática social en personas mayores.
La Escala de Valoración Sociofamiliar de Gijón es un instrumento de cribado utilizado para detectar situaciones de riesgo o problemática social en personas mayores. Valora cinco áreas: situación familiar, situación económica, vivienda, relaciones sociales y apoyo de la red social.
No diagnostica Alzheimer, no mide el grado de demencia y tampoco sustituye una valoración social completa. Su utilidad está en ordenar información sobre el entorno de la persona y señalar cuándo puede ser necesario estudiar con más detalle sus apoyos, convivencia, vivienda o situación económica.
En esta guía puedes consultar qué evalúa, cómo se puntúa, cómo interpretar el resultado y cómo utilizarla en el contexto del Alzheimer y otras demencias, además de acceder a una versión incluida en documentación oficial del sistema sanitario.
El test de Yesavage, también conocido como Escala de Depresión Geriátrica (GDS), es una herramienta de cribado utilizada para detectar síntomas compatibles con depresión en personas mayores. Su versión abreviada, la GDS-15, contiene 15 preguntas con respuestas de sí o no y puede formar parte de una valoración geriátrica más amplia.