El Dolor en Personas con Alzheimer y Demencias.
La investigación sugiere que cuando una persona tiene demencia y el dolor está presente, pueden estar en riesgo de no ser tratados debido a dos creencias erróneas: en primer lugar, que una persona con demencia no experimenta dolor debido al propio deterioro del cerebro, y en segundo lugar, que nada se puede hacer por las personas con demencia. Creencias incorrectas y éticamente muy reprochables.