Los movimientos pasivos en personas encamadas con Alzheimer ayudan a mantener la movilidad de las articulaciones y a prevenir la rigidez provocada por la inmovilidad prolongada. Pasar muchas horas en la cama puede afectar a la salud física, al confort y al bienestar general de la persona.
La falta de movimiento puede favorecer la pérdida de masa muscular, los problemas circulatorios y el riesgo de úlceras por presión. Por eso, la movilización pasiva forma parte de los cuidados básicos cuando una persona con demencia pasa mucho tiempo encamada.

Estos ejercicios pasivos consisten en movilizar suavemente las articulaciones con ayuda de otra persona, sin que el paciente tenga que hacer esfuerzo. Bien realizados, pueden ayudar a conservar la movilidad articular y a mejorar el día a día.
En este artículo te explicamos qué son las movilizaciones pasivas, cómo hacerlas en casa, qué beneficios pueden aportar y qué precauciones conviene tener en cuenta antes de empezar.
Qué son y por qué ayudan los movimientos pasivos para las personas encamadas con Alzheimer
Las movilizaciones pasivas son ejercicios en los que el cuidador o cuidadora mueve las extremidades de la persona encamada sin que ella participe activamente. El objetivo es mantener las articulaciones dentro de su recorrido natural y evitar la rigidez que aparece con la inmovilidad.
La gimnasia pasiva puede aplicarse en brazos y piernas. Se pueden trabajar hombros, codos, muñecas y dedos, así como caderas, rodillas, tobillos y dedos de los pies. Este tipo de movilización pasiva debe hacerse siempre de forma suave, continua y sin dolor.

Antes de empezar, conviene colocar a la persona en una postura cómoda y segura. También es recomendable explicarle lo que se va a hacer, aunque tenga dificultades cognitivas, porque ese gesto transmite calma y respeto.
Cómo hacer los movimientos pasivos para las personas encamadas con Alzheimer paso a paso
A continuación te mostramos algunos ejemplos de movimientos pasivos o ejercicios pasivos que pueden realizarse en casa con una persona encamada. Cada movimiento puede repetirse unas 8 o 10 veces por articulación, siempre sin forzar.
- Hombro: coloca una mano en el hombro del paciente y otra en el codo. Levanta el brazo hacia arriba suavemente y después bájalo lentamente.

- Codo: coloca una mano en el codo y otra en la muñeca. Dobla el brazo hasta acercar la mano al hombro y después estíralo lentamente.

- Dedos: sujeta la muñeca y mueve los dedos uno a uno. Después flexiónalos y estíralos suavemente.

Estos son ejemplos de movilizaciones pasivas en miembros superiores. En las piernas pueden hacerse ejercicios similares en caderas, rodillas y tobillos. Si hay dudas, un fisioterapeuta puede enseñar cómo adaptar la técnica a cada caso.
| Articulación | Movimiento recomendado | Repeticiones |
|---|---|---|
| Hombro | Levantar y bajar el brazo suavemente | 8-10 veces |
| Codo | Flexión y extensión del brazo | 8-10 veces |
| Muñeca | Flexión y extensión suave | 8-10 veces |
| Dedos | Abrir y cerrar la mano | 8-10 veces |
| Rodilla | Doblar y estirar la pierna | 8-10 veces |
| Tobillo | Mover el pie hacia arriba y abajo | 8-10 veces |
Cuándo conviene empezar
La movilización pasiva suele ser útil cuando la persona permanece muchas horas en cama o tiene dificultades para mover por sí sola brazos y piernas. Cuanto antes se valore la situación, más fácil será prevenir rigidez, contracturas y pérdida de movilidad.
En personas con Alzheimer avanzado, estos movimientos pasivos pueden integrarse en la rutina diaria de cuidados, siempre adaptándolos al estado general de la persona y a las recomendaciones del profesional sanitario.
Beneficios para la movilidad y el confort
Las movilizaciones pasivas aportan beneficios físicos y también emocionales. Cuando se realizan con suavidad y constancia, estos ejercicios pasivos pueden mejorar el confort y ayudar a que la persona se sienta más atendida y acompañada.
- Mejoran la circulación sanguínea.
- Ayudan a mantener la movilidad de las articulaciones.
- Previenen la rigidez muscular.
- Reducen el riesgo de contracturas.
- Favorecen el bienestar físico.
- Mejoran el contacto emocional entre cuidador y paciente.
Precauciones importantes antes de empezar
Aunque la gimnasia pasiva parece sencilla, conviene seguir algunas pautas para evitar molestias o errores. Cada persona tolera de forma distinta la movilización pasiva, por lo que hay que observar siempre su reacción.
- Consultar previamente con un médico o fisioterapeuta.
- Realizar los movimientos de forma lenta y suave.
- No forzar las articulaciones.
- Evitar hacer los ejercicios justo después de comer.
- Observar cualquier signo de dolor o incomodidad.
- Detener el ejercicio si la persona muestra malestar.
Los movimientos pasivos en personas encamadas con Alzheimer pueden convertirse en una rutina sencilla dentro del cuidado diario. Con unos minutos al día es posible ayudar a mantener la movilidad y mejorar el bienestar de quienes permanecen encamados durante largos periodos.
Preguntas frecuentes
Cuántas veces al día pueden hacerse
Depende del estado de la persona. En muchos casos basta con una sesión diaria de ejercicios pasivos, aunque un profesional puede recomendar otra frecuencia según la situación.
Deben hacerse aunque la persona no colabore
Sí, porque precisamente la movilización pasiva está pensada para personas que no pueden mover bien sus extremidades por sí solas. Aun así, debe hacerse con calma y sin provocar dolor.
Cuándo hay que parar
Hay que detener los movimientos si aparece dolor, resistencia importante, malestar, sudoración o cualquier señal de incomodidad. En ese caso conviene consultar con un profesional.
Material de apoyo en PDF
Descargar PDF: Protocolo de movilizaciones pasivas
Artículos relacionados
- Evitar anquilosamiento y rigidez muscular en Alzheimer
- Actividad física recomendada a partir de los 65 años
En Alzheimer Universal siempre encontrarás información y recursos para familiares y cuidadores de personas con demencia, dependencia y movilidad reducida. Utiliza el buscador que se encuentra al final de la página.
Descubre más desde Alzheimer Universal
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Hola Carlos! Interesante y muy completo el artículo. Muchas gracias por mencionar nuestro contenido sobre los movimientos pasivos en personas encamadas con Alzheimer. Estos pequeños gestos de cuidado pueden ayudar mucho a mantener la movilidad y el bienestar de quienes atraviesan fases avanzadas de la enfermedad. Un saludo desde Alzheimer Universal.