Guía práctica revisada por Alzheimer Universal en septiembre de 2026.
Si una persona con Alzheimer ve, oye o siente algo que no está presente, lo primero no es convencerla de que se equivoca. Para ella la experiencia puede ser completamente real. La prioridad es comprobar si tiene miedo, si existe algún riesgo y si el cambio ha aparecido de forma repentina.
Esta página responde a una pregunta concreta: qué hacer en el momento de una alucinación. Para una explicación más amplia sobre causas, delirios, delirium y tratamiento, consulta nuestra guía sobre alucinaciones y delirios en demencia.
1. Comprueba si existe peligro inmediato
Observa qué está haciendo la persona. Una alucinación tranquila no requiere la misma respuesta que una experiencia que provoca pánico, intento de huida o agresividad defensiva.
- retira objetos con los que pueda hacerse daño;
- evita bloquearle físicamente el paso salvo que exista un peligro claro;
- reduce ruido, personas alrededor y estímulos innecesarios;
- si existe riesgo grave para ella o para otras personas, pide ayuda sanitaria.
2. No discutas sobre si la alucinación es real
Frases como «eso no existe» o «te lo estás imaginando» pueden aumentar la angustia. No es necesario confirmar la alucinación, pero tampoco entrar en una discusión.
Es más útil responder a la emoción: «veo que esto te asusta», «estoy contigo» o «vamos a otro sitio más tranquilo».
3. Cambia el entorno si algo puede estar confundiendo
Antes de pensar que se trata de una alucinación, comprueba el entorno. En una persona con deterioro visual o cognitivo, determinados estímulos pueden interpretarse de forma errónea.
- sombras producidas por una lámpara;
- reflejos en espejos o cristales;
- ropa colgada que parece una figura;
- televisión encendida;
- ruidos de otras habitaciones;
- iluminación insuficiente.
Si el problema aparece frente a su propio reflejo, consulta qué hacer cuando una persona con Alzheimer habla con el espejo.
4. Prueba una distracción sencilla
Cuando la persona empieza a tranquilizarse, puede ayudar cambiar de habitación, salir a caminar, escuchar música conocida, mirar fotografías o realizar una actividad sencilla.
La distracción no pretende «engañar», sino ayudar a desplazar la atención de una experiencia que está generando malestar.
5. No fuerces el contacto físico
Tomar la mano o abrazar puede tranquilizar a algunas personas, pero no a todas. Si está asustada o no reconoce al cuidador, acercarse demasiado puede aumentar el miedo. Observa su reacción y respeta su espacio.
6. Anota qué ocurrió antes y después
Si las alucinaciones se repiten, anotar el contexto puede ayudar a encontrar patrones:
- hora del día;
- qué estaba haciendo;
- si había dormido bien;
- medicamentos recientes;
- dolor, fiebre, estreñimiento o problemas urinarios;
- personas presentes;
- ruido, iluminación o cambios de lugar.
7. Si aparece de repente, piensa en una causa médica
Una persona con demencia puede desarrollar un delirium, un estado de confusión aguda que aparece en horas o pocos días. Infecciones, deshidratación, dolor, estreñimiento, retención urinaria y algunos medicamentos pueden desencadenarlo.
Si la alucinación es nueva y coincide con un cambio brusco del estado mental, somnolencia, fiebre, caída, debilidad o empeoramiento general, consulta con rapidez.
8. Revisa medicamentos con el equipo sanitario
Algunos medicamentos y combinaciones de medicamentos pueden favorecer confusión, alucinaciones o delirios en personas mayores. No suspendas un tratamiento por tu cuenta, pero informa al médico si los síntomas empezaron después de introducir o cambiar una medicación.
9. No todas las alucinaciones necesitan medicación
Si la persona está tranquila y segura, puede no ser necesario tratar farmacológicamente la experiencia. NICE recomienda priorizar la valoración de causas y las intervenciones ambientales y psicosociales.
Los antipsicóticos se reservan para situaciones seleccionadas, por ejemplo cuando existe riesgo de daño o las alucinaciones, delirios o la agitación provocan angustia grave. Deben utilizarse con valoración médica, durante el menor tiempo posible y con revisión periódica.
10. Ten especial precaución si hay cuerpos de Lewy
Las alucinaciones visuales son especialmente frecuentes en la demencia con cuerpos de Lewy. Algunas personas con esta enfermedad pueden presentar reacciones graves de sensibilidad a antipsicóticos, por lo que el diagnóstico y la valoración médica son especialmente importantes.
¿Y si no está alucinando, sino hablando sola?
Hablar sola no significa necesariamente que esté viendo u oyendo algo inexistente. Puede repetir recuerdos, pensar en voz alta o acompañarse. Hemos separado esa situación en por qué una persona con Alzheimer habla sola.
Cuándo pedir ayuda
Consulta con un profesional cuando la alucinación sea nueva, frecuente, provoque sufrimiento, impida comer o dormir, aparezca junto a un cambio de salud o genere riesgo.
Si existe una situación de peligro inmediato para la persona o para otras personas, utiliza los servicios de emergencia de tu zona.
Resumen para el cuidador
- Primero: seguridad.
- No discutas sobre lo que la persona percibe.
- Responde al miedo, no a la «verdad» de la escena.
- Revisa iluminación, ruido y entorno.
- Busca cambios físicos o de medicación si aparece de repente.
- No mediques por tu cuenta.
- Pide valoración cuando exista sufrimiento, riesgo o un cambio brusco.
Fuentes
- National Institute on Aging: alucinaciones, delirios y paranoia.
- NICE: manejo de síntomas de angustia, psicosis y conducta en demencia.
Esta guía explica cómo responder en el momento. Para diagnóstico, causas y tratamiento consulta la guía clínica enlazada al inicio.
Este contenido se ofrece únicamente con fines informativos y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Ante cualquier duda, consulta con tu médico o especialista.
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4 comentarios en «Qué hacer ante alucinaciones en Alzheimer: guía para cuidadores»