Manejar las emociones: Agotamiento
Tu salud física y mental son los dos elementos básicos con los que tienes que contar para poder prestar el cuidado a la persona que tiene Alzheimer. (enlace a nuestra página en Facebook).
Tu salud física y mental son los dos elementos básicos con los que tienes que contar para poder prestar el cuidado a la persona que tiene Alzheimer. (enlace a nuestra página en Facebook).
Muchos cuidadores se sorprenden y se sienten mal cuando se dan cuenta que sienten ira o resentimiento hacia la persona que cuidan. Sin embargo, sentir ira o resentimiento es común entre muchos cuidadores.
Lo importante es poder reconocerlo y explorar qué cosas están contribuyendo a esos sentimientos.
Por mi mente fluyen miles de sentimientos que tal vez no quisiera percibir, pero la realidad hace que día a día me tropiece con cosas que no acabo de entender: rabia, culpa, soledad, impotencia, fracaso, frustración… La crueldad de esa realidad es tan intensa que el primer impulso sería huir, abandonar todo. Te deprimes, lloras, estás destrozada, no entiendes por qué te tiene que estar ocurriendo a ti, esperas que sea un sueño del que te acabes despertando; sin embargo, te das cuenta de que no es un sueño, sino una pesadilla que poco a poco te va consumiendo ante su mirada perdida.
La única realidad es el dolor universal – Siddartha Gautama
Todos aquellos que nos encontramos junto a una persona con una enfermedad que le afecta al cerebro, tras los primeros momentos del síndrome de adaptación a la nueva situación empezamos a hacernos una serie de reflexiones. Entre éstas, sin duda están las filosóficas. Comprobamos con consternación e incluso con horror cómo nuestro concepto de mente se pone seriamente en entredicho.
En Alzheimer Universal nos congratula poder ofrecerte de manera totalmente gratuita estos cursos o módulos de formación con los que podrás reciclarte en los conocimientos referentes al cuidado de personas enfermas de Alzheimer u otras demencias. Son módulos que puedes descargar a continuación, en formato pdf, con ilustraciones explicativas y totalmente gratis. Ya puedes empezar a descargar e ir estudiando libremente en la comodidad de tu casa y en esos ratos que el cuidado de tu familiar te lo permite.

A la hora de la comida, cuando cuidamos de una persona con Alzheimer o cualquier otra demencia adquiere especial relevancia solventar los problemas que surgen, así como promover una buena nutrición.
Son varios los factores que se pueden complicar relacionados con los hábitos alimenticios y la nutrición.
La pérdida paulatina de memoria repercute sin duda en una mala alimentación afectando también a los sentidos y al comportamiento y deteriorando a su vez la salud del enfermo en general. Por eso es muy importante atender a las causas concretas que provocan estos problemas a la hora de la comida para poder remediarlos cuanto antes o al menos intentarlo.
Es frecuente en los enfermos de Alzheimer la falta de interés en la comida lo que nos llevaría directamente a adquirir malos hábitos alimenticios o incluso a la pérdida del apetito y resistencia a comer. Todo esto se puede relacionar con una serie de problemas que vemos a continuación:

Mi abuela Pepita tiene 74 años y es viuda de Manuel desde hace un par de años, y eso no es ninguna suerte. A los 72 más o menos tuvo una enfermedad que cambiaría mucho el resto de su vida y no para bien, sino para mal. Mi abuela no tuvo la culpa de que tuviese tan mala suerte, como el resto de los enfermos.
Esta enfermedad fastidia mucho, porque no te puedes comunicar bien con un familiar con el que siempre lo has hecho sin dificultad alguna. Yo, a mi abuela, la noto más apagada que antes pero la sigo queriendo igual porque, aunque no sea como antes, en el fondo sigue teniendo el mismo corazón de oro que ha tenido siempre.
A veces se queda con la mirada perdida, yo creo que se encuentra muy extraña.