Manejar las emociones: Agotamiento
Tu salud física y mental son los dos elementos básicos con los que tienes que contar para poder prestar el cuidado a la persona que tiene Alzheimer. (enlace a nuestra página en Facebook).
Cada vez se habla más de depresión en esta edad porque “cada vez hay más personas mayores”, según Ildefonso Mateo, coordinador de la Unidad de Salud Mental (Salud entre todos, enero, 95) del Hospital de Valme en Sevilla.
Tu salud física y mental son los dos elementos básicos con los que tienes que contar para poder prestar el cuidado a la persona que tiene Alzheimer. (enlace a nuestra página en Facebook).
Muchos cuidadores se sorprenden y se sienten mal cuando se dan cuenta que sienten ira o resentimiento hacia la persona que cuidan. Sin embargo, sentir ira o resentimiento es común entre muchos cuidadores.
Lo importante es poder reconocerlo y explorar qué cosas están contribuyendo a esos sentimientos.
Por mi mente fluyen miles de sentimientos que tal vez no quisiera percibir, pero la realidad hace que día a día me tropiece con cosas que no acabo de entender: rabia, culpa, soledad, impotencia, fracaso, frustración… La crueldad de esa realidad es tan intensa que el primer impulso sería huir, abandonar todo. Te deprimes, lloras, estás destrozada, no entiendes por qué te tiene que estar ocurriendo a ti, esperas que sea un sueño del que te acabes despertando; sin embargo, te das cuenta de que no es un sueño, sino una pesadilla que poco a poco te va consumiendo ante su mirada perdida.
La única realidad es el dolor universal – Siddartha Gautama
Todos aquellos que nos encontramos junto a una persona con una enfermedad que le afecta al cerebro, tras los primeros momentos del síndrome de adaptación a la nueva situación empezamos a hacernos una serie de reflexiones. Entre éstas, sin duda están las filosóficas. Comprobamos con consternación e incluso con horror cómo nuestro concepto de mente se pone seriamente en entredicho.
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La formación gratuita para familiares de Alzheimer puede marcar un antes y un después en el cuidado diario. Cuando una familia recibe un diagnóstico de Alzheimer, aparecen muchas dudas. En ese momento, no siempre resulta fácil saber cómo actuar, cómo comunicarse con la persona enferma o cómo adaptarse a los cambios que trae la enfermedad.
En Alzheimer Universal queremos ayudarte con recursos claros, prácticos y gratuitos. Por eso, y a través de AFAN Navarra, hemos reunido 12 módulos en PDF dirigidos a familiares, cuidadores y también profesionales que desean aprender a cuidar mejor a una persona con Alzheimer u otras demencias.
Además, estos materiales pueden descargarse y consultarse desde casa y a tu propio ritmo. Sabemos que el cuidado ocupa tiempo, energía y atención. Por eso, esta formación está pensada para adaptarse a la realidad de las familias cuidadoras.

A la hora de la comida, cuando cuidamos de una persona con Alzheimer o cualquier otra demencia adquiere especial relevancia solventar los problemas que surgen, así como promover una buena nutrición.
Son varios los factores que se pueden complicar relacionados con los hábitos alimenticios y la nutrición.
La pérdida paulatina de memoria repercute sin duda en una mala alimentación afectando también a los sentidos y al comportamiento y deteriorando a su vez la salud del enfermo en general. Por eso es muy importante atender a las causas concretas que provocan estos problemas a la hora de la comida para poder remediarlos cuanto antes o al menos intentarlo.
Es frecuente en los enfermos de Alzheimer la falta de interés en la comida lo que nos llevaría directamente a adquirir malos hábitos alimenticios o incluso a la pérdida del apetito y resistencia a comer. Todo esto se puede relacionar con una serie de problemas que vemos a continuación:
Mi abuela Pepita tiene 74 años y es viuda de Manuel desde hace un par de años, y eso no es ninguna suerte. A los 72 más o menos tuvo una enfermedad que cambiaría mucho el resto de su vida y no para bien, sino para mal. Mi abuela no tuvo la culpa de que tuviese tan mala suerte, como el resto de los enfermos.
Esta enfermedad fastidia mucho, porque no te puedes comunicar bien con un familiar con el que siempre lo has hecho sin dificultad alguna. Yo, a mi abuela, la noto más apagada que antes pero la sigo queriendo igual porque, aunque no sea como antes, en el fondo sigue teniendo el mismo corazón de oro que ha tenido siempre.
A veces se queda con la mirada perdida, yo creo que se encuentra muy extraña.

Algunas personas tienen el ritmo circadiano desequilibrado debido a malos hábitos y diferencias fisiológicas.
Cambiar el reloj biológico por tu salud requiere tiempo y perseverancia, pero es una tarea sencilla. A continuación, presentamos algunos consejos que pueden ayudarte.
No existe una prueba única para el diagnóstico de la DFT. El médico buscará los signos y síntomas de la enfermedad y tratará de descartar otras posibles causas, antes de iniciar un tratamiento de la demencia frontotemporal.
Esta enfermedad es particularmente difícil de diagnosticar de forma temprana porque los síntomas de la demencia frontotemporal a menudo se superponen con los de otras enfermedades.