Cuidamos de nuestros enfermos, pero, ¿quién cuida de nosotros?
Cuidar al Cuidador (Y al cuidador, ¿quién lo cuida?)» es una iniciativa crucial que reconoce la importancia y los desafíos que enfrentan las personas que cuidan a otros. Este enfoque se centra en proporcionar apoyo, recursos y estrategias para mejorar el bienestar físico, emocional y social de los cuidadores.
¿Qué hacer cuando a las tres de la madrugada pasea por la casa como si fuera media tarde, empeñado en abrir la puerta del domicilio para “ir a su casa”, porque no reconoce la actual vivienda como suya? ¿Cómo afrontar que se niegue a comer, con una actitud infantil de rechazo o rebeldía? ¿Se le sigue dando el nuevo fármaco que le ha prescrito su especialista, cuyos efectos secundarios están siendo difícilmente tolerables?
La ansiedad que muchos cuidadores sienten es muchas veces producida por una combinación de factores relacionados con el esfuerzo físico y mental que requiere cuidar a una persona con demencia. Por ejemplo, mientras más avanzada esté la enfermedad, es muy probable que el paciente dependa más de su cuidador para poder realizar tareas básicas del diario vivir.
Tu salud física y mental son los dos elementos básicos con los que tienes que contar para poder prestar el cuidado a la persona que tiene Alzheimer. (enlace a nuestra página en Facebook).
Muchos cuidadores se sorprenden y se sienten mal cuando se dan cuenta que sienten ira o resentimiento hacia la persona que cuidan. Sin embargo, sentir ira o resentimiento es común entre muchos cuidadores.
Lo importante es poder reconocerlo y explorar qué cosas están contribuyendo a esos sentimientos.
Debido al impacto que ocasiona la enfermedad de Alzheimer en la vida diaria del enfermo, la labor del cuidador es clave para tratar a los pacientes con esta enfermedad.
A medida que el diagnóstico progresa los enfermos empeoran y se vuelven cada vez más dependientes, haciéndose necesaria la continua adaptación para la resolución de problemas a los que el cuidador se puede ir viendo abocado.
A continuación veremos en este artículo algunas recomendaciones de como el cuidador puede abordar estos problemas y tratarlos.
Servicios integrales en el Centro de Día Abastos en Valencia
Los adultos mayores autónomos o co-dependientes, con deterioro físico o cognitivo, por ejemplo Alzheimer, que tengan alguna discapacidad sensorial y de movilidad, necesitan mantener relaciones sanas con su entorno y retrasar en alguna manera dichas condiciones.
Este tipo de servicios, como son los Centros de Día, facilitan la participación, inclusión y atención integral, tanto para los adultos mayores autónomos o co-dependientes, con deterioro físico o cognitivo, por ejemplo Alzheimer, que tengan alguna discapacidad sensorial y de movilidad. Personas que necesitan mantener relaciones sanas con su entorno y retrasar en alguna manera dichas condiciones o incluso prevenirlas.
Formación gratuita para familiares de enfermos de Alzheimer
La formación gratuita para familiares Alzheimer puede marcar un antes y un después en el cuidado diario. Cuando una familia recibe un diagnóstico de Alzheimer, aparecen muchas dudas. No siempre resulta fácil saber cómo actuar, cómo comunicarse con la persona enferma o cómo adaptarse a los cambios que trae la enfermedad.
En Alzheimer Universal queremos ayudarte con recursos claros, prácticos y gratuitos. Por eso reunimos varios módulos en PDF dirigidos a familiares y cuidadores no profesionales que desean aprender a cuidar mejor a una persona con Alzheimer u otras demencias.
Estos materiales pueden descargarse y consultarse desde casa, con calma y a tu propio ritmo. Sabemos que el cuidado ocupa tiempo, energía y atención. Por eso esta formación está pensada para adaptarse a la realidad de las familias cuidadoras.
5 DE NOVIEMBRE. DIA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS CUIDADORAS
¡Qué te voy a contar yo a ti que no sepas del cuidado!
¡Qué te voy a contar yo a ti del verbo amar, si eres el amor en su máxima expresión!
¡Qué te voy a contar yo a ti del verbo dar, si lo haces a manos llenas!
¡Qué te voy a contar yo a ti…que tu no sepas, pero a pesar de todo…!aquí estoy! para reconocerte que eres la mejor y el mejor del resto de la familia.!
En el cuidado de una persona con Alzheimer o cualquier otra demencia adquiere especial relevancia solventar los problemas de alimentación así como promover una buena nutrición.
A la hora de la comida, cuando cuidamos de una persona con Alzheimer o cualquier otra demencia adquiere especial relevancia solventar los problemas que surgen, así como promover una buena nutrición.
Son varios los factores que se pueden complicar relacionados con los hábitos alimenticios y la nutrición.
La pérdida paulatina de memoria repercute sin duda en una mala alimentación afectando también a los sentidos y al comportamiento y deteriorando a su vez la salud del enfermo en general. Por eso es muy importante atender a las causas concretas que provocan estos problemas a la hora de la comida para poder remediarlos cuanto antes o al menos intentarlo.
Qué produce una mala nutrición:
Es frecuente en los enfermos de Alzheimer la falta de interés en la comida lo que nos llevaría directamente a adquirir malos hábitos alimenticios o incluso a la pérdida del apetito y resistencia a comer. Todo esto se puede relacionar con una serie de problemas que vemos a continuación: