Se me olvidó comer

Se me olvidó comer. Esta frase, que puede parecer simple, refleja una realidad frecuente en personas con demencia. Desde las primeras fases, la alimentación empieza a verse afectada. Por eso, entender qué ocurre y cómo actuar es clave para mejorar su bienestar y evitar complicaciones.
La demencia es la principal fuente de deterioro cognitivo, además de provocar alteraciones conductuales y emocionales. Entre los aspectos más afectados se encuentra la alimentación. Por tanto, es fundamental prestar atención a este proceso, ya que puede volverse complejo y requerir apoyo constante de familiares, cuidadores y profesionales.
