La enfermedad de Alzheimer afecta a mujeres y hombres, pero la investigación ha encontrado diferencias en prevalencia, riesgo a lo largo de la vida, biomarcadores y trayectoria clínica. Eso no significa que exista un “Alzheimer femenino” y otro “masculino”, ni que los síntomas permitan diagnosticar la enfermedad según el sexo.
La respuesta actual es más compleja que la explicación clásica de que “hay más mujeres con Alzheimer porque viven más”. La mayor longevidad femenina influye, pero no parece explicar por sí sola toda la diferencia.



