"No olvides que la ciencia nos proporciona una forma de pensar racional, que modifica nuestro mundo a pasos agigantados y que, además, es bella." La Ciencia es Bella.
Es media tarde. En el pequeño salón de casa, la luz llega oprimida, creando un ambiente casi de penumbra. Me acerco a la ventana y aparto el visillo. Fuera, enfrente, muy cerca, la arquitectura típica de esta parte de la ciudad: casas de dos, cinco o seis pisos, con ventanas simétricas y pequeños portales, a las que un cielo fundido con la insistente y fría lluvia uniforme de gris, difuminando perfiles y contrastes.
Suena la voz de mamá que, sentada frente a la tele, yo suponía inmersa en su mundo interior:
Frases para el Día Mundial del Alzheimer 2021: recopilación histórica de mensajes, citas y reflexiones sobre memoria, cuidados y demencia para compartir el 21 de septiembre.
Recuerdo mi primera nave espacial, no había otra igual; mis amigos no tenían nada parecido. Me sentía el amo del mundo. Era un regalo de mi tío, el de América. Venía todos los veranos y yo lo esperaba ansioso.
Recuerdo mi primera cita en el dentista. En mi pueblo no había y teníamos que desplazarnos casi 25 kilómetros de los de entonces.
En estos días del mes de septiembre, concretamente el día 21, se celebrará el Día Mundial del Alzheimer y muchos de vosotros, que estáis leyendo esto en este momento, siendo el Alzheimer la enfermedad del olvido: así como los pacientes afectados por esta enfermedad y sus familiares os preguntaréis y con razón: ¿qué hay que celebrar en el Alzheimer?
Entre estas herramientas, la estimulación cognitiva es la más recomendada por los profesionales de la materia y para ejercerla conviene que conozcamos y tengamos en cuenta algunos aspectos o características propias e interesantes de este órgano vital como puede ser, entre otras, la reserva cognitiva.
Hoy me enteré de casualidad que la mamá de mi ex, quien fue diagnosticada con demencia casi a la par de la mía en 2018 ya falleció.
Su mamá, a diferencia de la mía, apenas llegaba a los 60, la mía tenía 88 (mi mamá me tuvo muy grande y él era más joven que yo, por eso tal diferencia).
Hablo con mi médico de cabecera, hombre sabio, y me dice que vivimos en una sociedad que no tolera la frustración, ni un poco. Todo tiene que ser perfecto. Somos unos tipos flojos que no aguantamos ni un revés. Creemos que vivir es como en los anuncios de publicidad. Soñamos con el imposible de ser siempre jóvenes.